viernes, 13 de noviembre de 2009

EL DULCE PLACER DE DORMIR SIN HORARIOS


No, no creo que haya ya tiempo para el amor, pero puede haber tiempo para otras cosas, esa infinidad de cosas que cuando tenía tanto para hacer no hacía y lo lamentaba. Una de ellas y que disfruto sobremanera es dormir. Siiiiii, dormir, desde la hora que yo quiera y hasta la hora que yo quiera. Eso es hermoso, vivir sin horarios para levantarmee de la cama...ahhh que placer....

Yo fui una mujer que trabajó desde los dieciocho años, ni bien terminé la secundaria comencé la universidad y al mismo tiempo a trabajar. Por lo tanto el año llegué a reunir los años de aportes jubilatorios antes que la edad para jubilarme, pero gracias a Néstor Kirchner que sancionó la ley para jubilarse adelantadamente a los que tenían los aportes cumplidos, aunque tenga 56 no debo esperar más, sino debería haber esperado hasta los 60 para jubilarme y la verdad no era justo porque los años de aportar estaban cumplidos, así es que me inscribí y me salió la jubilación anticipada con lo cual desde el año pasado soy una feliz jubilada con todo el tiempo para mí.

Esa es sólo una de las grandes y buenas cosas que hizo el gobierno de Kirchner y ahora el de Cristina para mejorar la vida de los habitantes de este rico y hermoso paías que es mi Argentina. Lástima que haya tanta avaricia en los sectores más elevados económicamente de la población, los productores agrícolas por ejemplo, que ganan millonadas y no quieren repartir un poco tanta riqueza acumulada en unos pocos. Por eso todavía hay pobres en nuestra querida Argentina, pero si Dios quiere pronto se hará la verdadera revolución, yo la espero, la que quisismos hacer en los setenta y los milicos oligarcas mataron y desaparecieron a todos los compañeros que querían cambiar esa realidad. Esta vez no podrán. La realidad cambió y el pueblo a pesar de seguir siendo un sector muy individualista ya no aceptará nunca más un gobierno milico, de eso que se olviden.

En fin, me fui de tema, pero es que ese es un tema que me llega muy hondo y como decía antes ahora gozo de los beneficios de mi jubilación que es modesta pero me alcanza para vivir dignamente y poder hacer cosas como esa, dormir hasta cuando quiero, tener mi jardín en el fondo con mis plantas, a las que adoro, gozar del verde de mis árboles y por ahora con eso me conformo. En otra entrada seguramente contaré otras tantas cosas de las que sí tengo tiempo todavía de hacer. por ahora es el dulce placer del sueño, un placer que no conocía, porque siempre dormía contra reloj y encima mi ex era tan hincha p.... que hasta los domingos molestaba con el levantarse temprano, yo lo quería matar, en la semana me levantaba a las 4.30 cuando recién nació nuestra hija mayor y luego a las 5.30 o 6 lo más tarde que pude hacerlo y por supuesto que necesitaba el domingo por lo menos para quedarme en la cama, pero no, el molesto del tipo me llamaba a las nueve porque le parecía que ya era tarde. Además me creó una sensación de culpa con el dormir. Él se había criado en el campo y por supuesto en esos lugares se levantan casi de noche todavía, entonces tenía la idea que dormir no era bueno porque quitaba tiempo al trabajo, y yo como siempre también tuve que levantarme temprano para el colegio y el trabajo terminé pensando como él. Tuve que conocer a un hombre después que me separé que me hizo conocer el disfrute de quedarse en la cama hasta tarde, como al mismo tiempo de acostarse tarde. Hoy se lo agradezco, porque conocí un placer de la vida que sino me hubiera resultado totalmente desconocido, el del dormir plácidamente muchas horas y soñar y soñar y soñar.
La imagen. Mujer durmiendo de Leighton

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