martes, 9 de agosto de 2011

No para mí






No, no hay más tiempo, si no continuamos hoy o mañana a más tardar, el tiempo se habrá terminado y para siempre, por lo menos para mí, para vos quizás todavía continúe. Sí, seguro va a continuar tu tarea pendiente es mucha aún. Hay una empresa y cientos de empleados que dependen de vos, hay una mujer que supongo te debe querer y esperará tenerte hasta el final de sus días, hay un chico de diecinueve años que aunque haya dejado el nido, en realidad no lo dejó del todo porque no se independizó aún económicamente y hay una adolescente de catorce años con quien te falta todo por hacer todavía.
 No, para vos todavía tiene que haber tiempo, aunque este año cumplas sesenta años y parece mentira que nos conocimos cuando tenías dieciseis y yo quince.
 Sí por eso no hay tiempo para mí, porque yo ya tengo cincuenta y ocho y mi hija mayor partió muy pronto junto a Dios y la más chica tiene veinticinco y no prevee tener hijos en el corto plazo, porque mi ex marido me abandonó ya hace doce años y porque yo tengo dos enfermedades delicadas, una cardíaca y una pulmonar sin contar la psíquica, depresión y la emocional, angustia, ambas las cuales no le hacen nada bien a mi maltrecho corazón.
 No, para mí ya no queda tiempo para peleítas tontas y sufrir esta angustia que sufro sólo por una de ellas. Si quiero que mi vida continúe unos pocos años más, debo desprenderme de toda situación que signifique este estrés de esperar un llamado que no llega o esta angustia de enviar un mensaje que nunca es contestado o lo es dentro de un mes cuando a lo mejor decido insistir y se te antoja contestarme.
 No, tengo que priorizar mi salud, tengo que terminar con vos, me hace mal esta pseudo relación inentendible, inimaginable, inmadura y solamente llevada por teléfono y mails.
 Se acabó para mi el tiempo del amor. Ya no puedo continuar así. Debo detenerme antes de que sea muy tarde. Para peor hasta mi hija hoy está alejada de mí. No soporto nada más. Estoy segura que se acabó el tiempo para mí y si es así, si se acabó del todo y ni siquiera mi hija puede contar conmigo, entonces no tiene ningún sentido que siga aquí. Dios... no me retengas más aquí, llevame esta misma noche, por favor...

No hay comentarios:

Publicar un comentario