jueves, 30 de junio de 2011
Necesito urgente unas minivacaciones
Si hay algo que me pregunto a esta altura de mi vida es si habrá tiempo todavía de vivir un período de paz. Eso es lo que más necesito en este momento, paz, PAZ, así con mayúsculas, creo que para lograrlo solamente me queda aislarme como ahora en mi cuarto, pero esto es apenas un atisbo de lo que yo necesito. Y lo digo porque aunque me encierre en mi habitación desde aquí me llegan las voces hilarantes de la cocina y comedor, mi hija gritando porque no le gustó la comida, los gatos que viven molestando, el ladrido de los perros que por el frío están encerrados en el jardín de invierno, el televisor que mi hija lo escucha a todo volumen. Ya no lo soporto más.
Creo que comenzaré por comprarme una buena valijita, algunas ropas que me hacen falta, y bueno, haré una lista de lo indispensable, sacaré un boleto de micro y por cuatro o cinco días desapareceré de esta casa para calmar mi espíritu de tanto barullo, de tanto quehacer, de tanta responsabilidad que ya a esta altura de mi vida no tengo ganas de tener. No debería. Pasé muchos años trabajando, es hora de que me tome un descanso, pero aunque sea de pocos días que sea placentero y absolutamente solitario, sin seres humanos ni animales de compañía, nada ni nadie, el hotel y la gente que me atienda en él, nada más.
Mi salud actual lo amerita. Lástima que se acercan las vacaciones de invierno y no creo que pueda organizar todo para antes de esa fecha, porque sino lo haría, tendré que esperar al mes que viene cuando se terminen las benditas vacaciones escolares y por otra parte que esté menos frío. Tengo que decidirme. Tengo que tomar la decisión y nada más, no puedo seguir aquí encerrada en mi cuarto y cuando estoy en toda mi casa haciéndome problema por todo.
Espero que Dios me ayude a sentirme mejor para poder hacerlo, hay tiempo todavía para ello.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario